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sábado, 9 de octubre de 2010

Solo hay una familia



Todos nosotros formamos parte de la familia de un solo Dios. No hay un Dios en Inglaterra, otro en América y otro en la India. Los cristianos, los musulmanes y los hindúes no adoran a Dioses diferentes. Los nombres Alá, Brahma, Jehová, Krsna y Yahvé se refieren al mismo Dios, al cual se le conoce con diferentes nombres según las distintas lenguas y culturas.

Si amamos al mismo Dios, ¿por qué nos peleamos? Nos peleamos porque no sabemos lo que es el verdadero amor. Si tenemos amor y afecto verdaderos por ese único Señor Supremo, de forma natural nos amaremos los unos a los otros. Se dice que "Dios es amor y que el amor es Dios". Y en la cultura védica de la India se dice: "Todos deben ser felices".

Jesús también enseñó esa filosofía. Él viajó a la India cuando tenía unos dieciséis años de edad y visitó numerosos lugares de peregrinaje como Vrindavana, Ayodhyá, el Sur de la India y Jagannátha Purí. En Purí vio a las deidades de Jagannátha, Baladeva y Subhadrá, y escuchó que al Señor Jagannátha (que quiere decir "Señor del Universo") le llamaban Krsna. En esa parte de la India el nombre de Krsna se pronuncia Krusna. Debido a las diferencias en los idiomas griego y hebreo ese nombre se transformó en Krusta, luego en Krista y ahora finalmente se pronuncia como Cristo. Krsna, Krusna, Krista y ahora Cristo — son todos lo mismo.

En este universo solo hay un Dios, y Él no es ni ruso, ni inglés, ni alemán ni español. Él habla todos los idiomas sin dificultad, pero estos no son necesarios. Solo hay un verdadero idioma en todo el mundo, y ese idioma se llama amor. Los ojos pueden hablar ese idioma, los oídos y las manos pueden hablarlo y comprenderlo, y un rostro sonriente puede decirlo todo. Dios es uno y es la personificación del Amor. Krsna es el nombre original de Dios dado en los antiguos Vedas, y significa "el depositario supremamente atractivo del placer". Todos los otros nombres — Superalma, Buda, Alá y Dios — están incluidos dentro de Él.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Método natural de curación enseñado por Nuestro Señor Jesucristo


Cristo explica a sus oyentes el porqué les enseña con parábolas

Entonces, volviéndose Cristo a los enfermos, dijo: Os hablo con parábolas, porque así podéis entender y comprender mejor la palabra de Dios y Sus mandamientos.

Los siete años de glotonería, de embriaguez y de una vida licenciosa, representan los pecados cometidos en el pasado contra los Mandamientos de Dios, que imponen la obligación ineludible de obedecer las Leyes Naturales de la vida, simbolizadas por los Ángeles del Sol, del aire, agua, Ayuno, Aseo intestinal, Recto vivir, Oración, etc.

El malvado acreedor y usurero es simbolizado por el siniestro Satanás, figura ficticia, inexistente, porque, en realidad, lo representan vuestros propios pecados, vuestros vicios y malos hábitos: en resumen, vuestra ignorancia, ya que el sabio cumple estrictamente con los Mandamientos del Señor, y por lo tanto, no se enferma ni sufre dolor alguno.

Las deudas son vuestras enfermedades que habéis contraído debido a vuestra ignorancia, la que os hizo desobedecer las Leyes Naturales de la vida.

Los trabajos duros representan vuestros dolores, vuestros achaques que os afligen y fatigan más que cualquier esfuerzo hecho en el trabajo.

Y el hijo pródigo sois vosotros mismos, por haber desobedecido los Mandamientos del Padre Celestial, es decir, las Leyes Naturales de la vida.

El pago de la deuda contraída contra la Ley moral, consiste en desalojar de vuestro carácter vuestros vicios y malos hábitos, limpiando así vuestra alma, con lo cual, automáticamente, se os quitarán vuestras enfermedades y vuestros dolores que padecéis, porque la enfermedad del cuerpo significa que vuestra alma ha pecado, ya que el cuerpo, que es materia, no puede pecar.
Y la bolsa de plata recibida del padre, simboliza el premio que recibís del Padre Celestial, o sea una sólida salud y larga vida por haberos regenerado y haber vuelto al camino del recto vivir. El Padre Celestial es Dios, Jehová, autor de todo lo que es y existe en el universo.

Sus siervos son sus santos Ángeles, simbolizados por sus agentes, Sol, aire, Ayuno, Virtudes, Oraciones, etc., todo lo cual acerca al hombre cada vez más al Padre Celestial, hasta identificarse con Dios mismo.

Las posesiones del Padre están simbolizadas por todo lo que existe en el Universo: Cielos, Soles, Tierra, Astros, Planetas, donde sobra espacio para todos los hijos de Dios.

Todo esto, o sea el Universo entero es el campo del Padre Celestial y reciben sus premios y recompensas, si, sumisamente, obedecen las Leyes Naturales aquí en la Tierra.

Ahora, mis amados, yo os pregunto: ¿No es acaso más cuerdo y más sensato obedecer a vuestro Padre, ayudándolo en sus faenas, ganándoos con el honrado trabajo el pan vuestro, que desobedeciéndolo y ser un inútil holgazán, que pide dinero prestado a malvados usureros que lo explotan inicuamente, al no poder cancelar la deuda, haciéndoos trabajar duramente durante siete años como esclavos? Asimismo, ¿no es más sabio, acaso, obedecer a Dios, colaborando en Su obra, gozando de buena fortuna, de buena salud, una vida larga, llega de gozo y felicidad, que desobedecerlo, viviendo en miseria, achacosos, andrajosos, enfermos, doloridos, amargados y desdichados?

Vosotros mismos, con vuestro comportamiento, os labráis vuestro destino, vuestra dicha y desdicha, vuestra salud y enfermedad, el premio y castigo, pues, cada cual cosecha lo que siembra.

CRISTO Y KRISHNA POR SRILA PRABHUPADA



Cristo y Krishna

Respuesta: Esencialmente no hay ninguna diferencia en el mensaje de Krishna y el mensaje de Jesús. De tal padre, tal hijo.

Si encuentra algún conflicto, que se debe a que toda la estructura teológica superficial, se ha superpuesto a las enseñanzas originales de Jesús. Así que hay que distinguir entre el Cristo de credo el dogma y el Jesús histórico.

Jesús predicaba a la perfección, y su mensaje universal no es diferente de las enseñanzas de Krishna: el hombre tiene que cambiar su corazón, dejar de disfrutar de los sentidos y volver a Dios con la toda determinación. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”.
Esta es la esencia misma de las enseñanzas de Jesús, y tal como el bhakti tal o pura devoción al Ser Supremo, es en el centro de su vida. Es en el centro de toda auténtica espiritualidad.

man-mana bhava mad-bhakto mad-yaji mam namaskuru
mam evaisyasi satyam te pratijane priyo 'si me

“Siempre piensa en Mí, conviértete en devoto Mío, adórame a Mí y ofréceme a Mí tu homenaje. De ese modo, vendrás a Mí sin falta. Yo te prometo eso, porque tú eres Mi muy querido amigo” (Bhagavad-gita 18.65).

tesam satata-yuktanam bhajatam priti-purvakam
dadami buddhi-yogam tam yena mam upayanti te

“A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la inteligencia mediante la cual pueden venir a Mí” (Bhagavad-gita 10.10).

tesam evanukampartham aham ajnana-jam tamah
nasayamy atma-bhava-stho jnana-dipena bhasvata

“Para otorgarles una misericordia especial, Yo, morando en sus corazones, destruyo con la deslumbrante lámpara del conocimiento la oscuridad que nace de la ignorancia” (Bhagavad-gita 10.11).

El gran maestro espiritual Srila Bhaktivinoda Thakur dijo:

manasa deho geho jo kichu mor arpilun tuwa pade nanda-kisor

“Mi mente, mi cuerpo y mi hogar, todo lo pueda ser mío, lo he entregado a Tus pies, Mi Señor”.

Srila Rupa Gosvami, discípulo directo de Sri Krishna Caitanya, dijo:

sarvopadhi-vinirmuktam tat-paratvena nirmalam
hrsikena hrsikesa-sevanam bhaktir ucyate

Cuando todos nuestros sentidos se ocupan en el servicio del Señor, la Suprema Personalidad de Dios, el amo de todos los sentidos, la persona se libera de todas las falsas identificaciones materiales, y sus sentidos, por el simple hecho de ser empleados en el servicio del Señor, se purifican. (Narada-pancaratra, citado en el Bhakti-rasamrta-sindhu 1.1.12).
Este servicio al Señor abarca toda la vida propia, y simplemente no importa si esa verdad es hablada por Jesús o por Sri Krishna. Dios el padre y su hijo son uno en espíritu y uno en amor. El mensaje es el mismo: Jesús estaba predicando intensa vida espiritual, abandonar, el hogar, los parientes y retornar radicalmente a Dios en devoción pura.

“...y si quieres ser perfecto, anda, vende tus posesiones, y da el dinero a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme” (Mateo 19:21).

“...No os preocupéis por nada: Mirad las aves del cielo: no siembran ni siegan, ni recogen en graneros, y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellos?”.

“... ¿y por qué preocuparse por el vestido? Mirad los lirios del campo, cómo crecen, no trabajan ni hilan, pero os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. Por lo tanto, no os preocupéis pensando: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Qué vamos a vestir?”. Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se os dará” (Mateo 6:26-33).

“Pedid y se os dará, buscad y hallaréis; llamad, y la puerta se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y todo el que busca, encuentra; y al que llama, la puerta se le abrirá. ¿Hay alguien entre vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” (Mateo 7:7-11).

Un discípulo le dijo: “Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre”. Jesús dijo: “Sígueme. Dejad que los muertos entierren a sus muertos” (Mateo 8:20-22). No podemos ni siquiera imaginar cuán radical se trataba esta declaración en una sociedad oriental, cuando el derecho del hijo a enterrar a su padre era imperativo. Esta es la ‘Wanderradikalismus´ (Gert Theissen) del movimiento del Jesús original. Es la voz de Jesús, y el mensaje que el movimiento de Jesús histórico representaba.

Estas palabras son música para nuestros oídos. Aquí escuchamos la voz que siempre se habla en el centro y la raíz de toda tradición auténtica:

sarva-dharman parityajya mam ekam saranam vraja
aham tvam sarva-papebhyo moksayisyami ma sucah

“Abandona todas las variedades de religiones y tan sólo entrégate a Mí. Yo te libraré de todas las reacciones pecaminosas. No temas” (Bhagavad-gita 18.66).

Tal conocimiento trascendental es universal, nunca cambia, y no está sujeto a la especulación de los teólogos y filósofos. Es raja-vidya raja-guhyam, “este conocimiento es el rey de la educación y el más secreto de todos los secretos”; pavitram idam uttamam, “el conocimiento más puro y más perfecto”; pratyashavagamam dharmyam, “brinda una percepción directa del ser mediante la iluminación, es la perfección de la religión”; su-sukham kartum avyayam, “es eterno, y se practica con alegría” (Bhagavad-gita 9.2).

Todo depende de la entrega del alma y el completo abandono a la voluntad del Señor Supremo: “Padre, si esto no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad...” (Mateo 26:42); “Venga Tu reino, hágase Tu voluntad tanto en la Tierra como en el cielo” (Mateo 6:10).

Y como resultado de tal rendición, Sri Krishna Se revela a Sí Mismo a Su devoto:

ye yatha mam prapadyante tams tathaiva bhajamy aham

“Si se rinden a Mí, Yo mismo Me les revelo” (Bhagavad-gita 4.11). No importa religión, raza o nación: samo 'ham sarva-bhutesu na me dvesyo 'sti na priyah – “No soy parcial con nadie. Yo tengo la misma disposición para con todos” (Bhagavad-gita 9.29).
La vida espiritual es una experiencia práctica y comprobable. Bajo la guía de las grandes almas, sus resultados pueden ser experimentados por cualquier persona, en todas partes, y en todo momento.
Desafortunadamente, la mayoría de los cristianos están condicionados por las construcciones teológicas que se les ha enseñado. Es difícil para ellos abrir sus mentes para que el concepto original pueda entrar. Debemos ser comprensivos, y ayudar a aquellos que quieren entender.

Apreciamos los intentos sinceros y el enorme valor de los eruditos del Nuevo Testamento en sus 150 años de su búsqueda de Jesús: de H.S. Raimarus a F. Strauss, de Albert Schweitzer a R. Bultmann y en los tiempos actuales de J. Bornekamm a J. D. Crossan, John S. Cloppenborg, Burton L. Mack a Marcus J. Borg, sólo para nombrar unos pocos. Estos hombres han hecho enormes contribuciones para liberar nuestras mentes de las imposiciones anteriores, sólo para volver a nosotros al Jesús histórico.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Las cualidades de un predicador genuino de la conciencia de Dios


El Srimad-Bhagavatam declara que cualquier predicador genuino de la conciencia de Dios debe tener las cualidades de titiksa (tolerancia) y karuna (compasión). En la personalidad del Señor Jesucristo encontramos ambas cualidades. Él fue tan tolerante que, incluso mientras estaba siendo crucificado, no condenó a nadie. Y fue tan compasivo, que oró a Dios pidiéndole que perdonara a las mismas personas que estaban tratando de matarlo. (Desde luego, ellos no podían verdaderamente matarlo. Pero estaban pensando que él podía ser muerto, así que estaban cometiendo una gran ofensa.) Mientras Cristo estaba siendo crucificado, oró: «Padre, perdónalos. No saben lo que hacen».

Un predicador de la conciencia de Dios es amigo de todos los seres vivientes. Jesucristo dio ejemplo de esto al enseñar: «No matarás». Pero a los cristianos les gusta malinterpretar esa instrucción. Ellos creen que los animales no tienen alma, y, por lo tanto, creen que pueden matar libremente billones de animales inocentes en los mataderos. Así pues, aunque hay muchas personas que pretenden ser cristianas, sería muy difícil encontrar a una que siga estrictamente las instrucciones de Jesucristo.

Un vaisnava se siente infeliz al ver el sufrimiento de otras personas. Por lo tanto, Jesucristo accedió a ser crucificado: para liberar a los demás de su sufrimiento. Pero sus seguidores son tan infieles que han decidido: «Sigamos cometiendo pecados, y que Cristo sufra por nosotros». Ellos aman a Cristo tanto, que piensan: «Mi querido Cristo, somos muy débiles. No podemos dejar nuestras actividades pecaminosas. Así que, por favor, sufre por nosotros».
Jesucristo enseñó: «No matarás». Pero sus seguidores han decidido ahora: «Matemos de todas maneras», y abren grandes, modernos, y científicos mataderos. «Si hay algún pecado, Cristo sufrirá por nosotros.» Ésa es una conclusión de lo más abominable.

Cristo puede sufrir por los pecados anteriores de sus devotos. Pero, en primer lugar, ellos tienen que estar cuerdos: «Por qué voy a hacer que Jesucristo sufra por mis pecados? Detendré mis actividades pecaminosas».

Supóngase que un hombre —el hijo favorito de su padre— comete un asesinato. Y supóngase que piensa: «Si se presenta algún castigo, mi padre puede sufrir por mí». ¿Lo permitirá la ley? Cuando el asesino es arrestado y dice: «No, no. Libérenme a mí y arresten a mi padre; yo soy su hijo mimado», ¿accederán los oficiales de la policía al pedido de ese necio? Él cometió el asesinato, pero, ¡piensa que su padre debe sufrir el castigo! ¿Es ésa una proposición cuerda? «No. Usted ha cometido el asesinato; usted debe ser ahorcado.» En forma similar, cuando alguien comete actividades pecaminosas, debe sufrir él, no Jesucristo. Ésa es la ley de Dios.

¡Jesucristo fue una personalidad tan grande!, el hijo de Dios, el representante de Dios. Él no era culpable de nada. Aun así, fue crucificado. Él quería distribuir conciencia de Dios, pero a cambio lo crucificaron; fueron así de desagradecidos. Ellos no pudieron apreciar su prédica. Pero nosotros lo apreciamos, y le damos pleno honor como representante de Dios.

Por supuesto que el mensaje que Cristo predicó estaba ajustado a su tiempo, lugar y país particulares, y era justamente el adecuado para un grupo particular de personas. Pero, desde luego, él es el representante de Dios. Por lo tanto, nosotros adoramos al Señor Jesucristo y le ofrecemos reverencias.

Una vez, en Melbourne, un grupo de ministros cristianos vino a visitarme. Me preguntaron: «¿Qué idea tiene usted de Jesucristo?». Yo les dije: «Él es nuestro guru. Él está predicando conciencia de Dios, así que es nuestro maestro espiritual». Los ministros apreciaron mucho esto.

En verdad, todo aquel que está predicando las glorias de Dios debe ser aceptado como guru. Jesucristo es una de esas grandes personalidades. No debemos pensar en él como si fuera un ser humano común. Las Escrituras dicen que todo aquel que considera al maestro espiritual un hombre común tiene una mentalidad infernal. Si Jesucristo hubiera sido un hombre común, entonces no habría podido distribuir conciencia de Dios.